Un recordatorio en el momento correcto convierte una silla vacía en una cita cumplida. Pero «mandar recordatorios» a lo loco cansa al paciente y no sirve. Esta es la cadencia que de verdad mueve la aguja.
¿Cuál es la cadencia de recordatorios que funciona?
La secuencia más efectiva y menos invasiva suele ser tres toques:
| Cuándo | Mensaje | Para qué |
|---|---|---|
| Al agendar | Confirmación de la cita | Deja constancia y consentimiento |
| 24 horas antes | Recordatorio + opción de reprogramar | Da margen para mover si no puede |
| 2 horas antes | Aviso del día | Evita el olvido de último momento |
Lo importante no es la cantidad, sino que lleguen por un canal que la persona lee (en Colombia, WhatsApp) y que reprogramar sea de un toque. Eso es lo que baja el no-show sin molestar.
¿Por qué tres y no diez?
Porque más de tres o cuatro recordatorios empieza a sentirse como spam: la persona los silencia y pierdes el efecto. La evidencia sobre recordatorios automáticos muestra reducciones de inasistencia del orden del 30–50% con recordatorios bien diseñados — la clave está en el diseño y el canal, no en el volumen.
¿A qué hora enviarlos?
En horario razonable (nunca de madrugada) y con anticipación suficiente para reorganizar. El de 24 horas da margen para reprogramar con calma; el de 2 horas ataca el olvido del mismo día. Un agente de IA envía esta secuencia solo, sin que tu equipo tenga que acordarse de nada.
¿Qué pasa con el consentimiento?
Si la persona ya te autorizó a gestionar su cita, el recordatorio entra dentro de esa finalidad y es válido. Lo que no puedes hacer es escribir en frío a quien no te autorizó (eso choca con la Ley 1581 y la Ley 2300). El agente registra el consentimiento en el momento de agendar, así que la cadencia queda en regla.
El detalle que más importa
Más que el número perfecto de recordatorios, lo que convierte es dejar reprogramar en el mismo hilo. Cuando alguien no puede asistir, la diferencia entre una inasistencia y una cita movida es lo fácil que sea cambiarla. Un toque para reprogramar = cupo liberado a tiempo y paciente que vuelve.